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10.1.14

Hablemos de...Televisión y literatura (Violencia contra Sexo)

Muchos de vosotros sabéis que una de mis especialidades, por así decirlo, es la literatura juvenil. Tras varios años leyendo este tipo de literatura, y unos cuantos menos hablando con los autores, no he podido evitar que una pregunta me surja. ¿Hay censura en la literatura juvenil? Todo esto viene a un hecho muy evidente que ocurre en casi todas las historias que he leído y que pertenecen a este grupo de literatura, sea cual sea el género o subgénero. Es por eso por lo que he decidido lanzar esta pregunta, crear un nuevo  tema de debate en el blog. ¿Qué pensáis vosotros? 

Como dice el título de esta entrada, voy a hablar de televisión, literatura, violencia y sexo. Y esto tiene una explicación muy sencilla. Me ha llamado la atención que, en la literatura, esté más que aceptada la violencia, incluso llevada a extremos como puede ser Los Juegos del Hambre. Con esto no quiero decir que no deba haber violencia, ni que no me gusten este tipo de libros (al revés, me encantan), pero no sé hasta qué punto puede ser bueno admitir tanta violencia sin pasarla por un filtro y, sinaembargo, hacer todo lo contrario con el sexo. Estamos en la era de la tecnología, los adolescentes cada vez tienen un acceso más directo a cualquier cosa que quieran saber al respecto...¿Puede ser bueno filtrar las relaciones sexuales en la literatura? Creo que he de matizar que con esto no me refiero tampoco a hacer literatura erótica juvenil, ni a utilizar un lenguaje que no sea apropiado, simplemente lo que estoy diciendo es que se debería normalizar el asunto. 



Y esto me lleva a la televisión. Concretamente a las series juveniles como puede ser, por ejemplo, Física o Química, en la que el sexo se ha llegado a frivolizar hasta el punto que parece que no eres nadie si no tienes relaciones. Cuantas más mejor. ¿Esto sí es normal? ¿Esto sí que está permitido? Es lo que me da que pensar, a fin de cuentas hay muchos más adolescentes que ven la televisión de los que leen, vamos a ser realistas. ¿No se debería tratar estos temas de una forma más natural? Los extremos, sean los que sean, nunca son buenos. 

¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que hay una cierta predisposición ante la violencia? ¿Puede ser que las editoriales limiten el tema del sexo tratándolo como a un tema tabú? ¿Y que sin embargo la televisión no pone límites algunos en ninguno de los dos temas? Me gustaría saber vuestra opinión, la verdad :D

17.11.13

Hablemos de... Clásicos (¿Reescribir o redescubrir?)

Los clásicos literarios siempre han sido un tema peliagudo. Unos consideran que hay que leerlos porque solo ellos tienen derecho ser catalogados como cultura, otros los tachan de aburridos… No obstante, al final tanto los unos como los otros, terminan consumiendo literatura juvenil que reescribe o reinventa esas mismas obras que defienden o critican.
Si echamos un vistazo a nuestras estanterías descubriremos que Orgullo y Prejuicio se erige como la novela más adaptada, reescrita o reinventada, elegid el término que prefiráis, de la historia de la literatura. De cualquier modo, no es la única. Pocos clásicos se salvan de las adaptaciones. A la zaga de Orgullo y Prejuicio tenemos a Shakespeare y su archiadaptado Romeo y Julieta. Como digo Romeo es el único capaz de hacerle sombra a Jane Austen y a su prolífico personaje masculino, al que diversas autoras han elegido como protagonista indiscutible de sus obras, llegando a transformarle en zombie e incluso en vampiro.
De Shakespeare también se han adaptado otras obras como Mucho ruido y pocas nueces, esta más recientemente. En cualquier caso la lista de autores es mucho más amplia: tenemos a Goethe y su Fausto, aquí perdonadme la autopublicidad, Tolstoi… Incluso nuestro Lazarillo ha sido incapaz de sobrevivir a esta
tendencia que aunque no ha nacido ahora, parece que sí que ha vuelto con más fuerza a la literatura juvenil.
De este modo tenemos a un Lazarillo y a un Señor Darcy zombis, a las hermanas de Sentido y Sensibilidad enamoradas de monstruos marinos, una Anna Karenina androide…
Lo mismo sucede con los cuentos infantiles, que en mi opinión también entran en el apartado de clásicos, hay autoras que se han especializado en modernizar los cuentos de hadas.
Otra prueba de la actualidad de esta tendencia la tenemos en la televisión y en el cine, en televisión está triunfando Once Upon, y cada Navidad nos encontramos con alguna película de sobremesa que reescribe Cuento de Navidad de Dickens, y más Orgullo y Prejuicio en series como Persiguiendo a Jane Austen... Con el cine la lista es larga: West Side Story, Shakespeare in love, Kebab Connection, Bodas y Prejuicios, El diario de Bridget Jones… por poner algunos ejemplos.
En definitiva, el hecho de partir de la base de un clásico y transformarlo, permite al autor adentrarse más íntimamente en el universo de ese escritor que admira o de esa novela que alguna vez soñó con escribir, pero también beneficia al lector, puesto que le permite conocer la obra desde un punto de vista más actual y de algún modo, le despierta la curiosidad por la obra original.
A la hora de elegir un clásico hay variedad para todos los gustos y para todas las edades, solo hay que elegir por dónde se quiere comenzar a descubrirlos o redescubrirlos.